
lunes, 30 de abril de 2007
El profeta

miércoles, 25 de abril de 2007
ONIROMANCIA

Se consideran varios tipos de sueños:
Sueño directo
Es aquel que expresa de tal manera que un ser podría vivirlo en la realidad porque los personajes no le son desconocidos; las actividades que desarrolla se asimilan a las reales, los lugares se hallan ligados a las situaciones que se evocan y los motivos no tienen lugar a confusión.
Sueño simbólico
Donde cada uno de los elementos que se constituyen, deberá ser objeto de estudio en particular, debe atender asimismo a la individualidad y al conjunto de lo relevante. Cada detalle será importante según el contexto en que está situado.
Será importánte considerar el análisis de un sueño, reagrupando los principios ya enunciados. Para facilitar la interpretación se debe admitir los elementos descriptos como representativos de un valor simbólico.
No se debe descuidar las parcelas de los sueños donde es esencial que se mantenga la la memoria activa; sus detalles podrán ser una indicación suficiente para interpretar sus aspectos particulares.
Un método sencillo que se inspira en las técnicas de la oniromancia tradicional consiste en redactar un diario. Procúrate un cuaderno o una libreta y, cada vez que recuerdes un sueño escríbelo sin descuidar ponerle su fecha. No te detengas en pensar que es totalmente fantástico, irreal, irracional, absurdo. Lo esencial es que puedas volver a el y que lo puedas contar. Al redactarlo, no busques efectos de estilo. Se tan espontáneo y conciso como te sea posible. En cierto modo, al escribir tu sueño, te liberas de el y podrás reflexionar cómodamente. En cualquier momento, podrás leer tu libreta y leer tu sueño. Sin duda, encontraras analogías, concordancias y nexos comunes entre estos sueños y los que tendrás posteriormente, y también escribirás de la misma manera. Para entender el sentido de tus sueños podrás consultar a un bueno diccionario de símbolos. Pero eso no debe impedirte recurrir a un principio de interpretación sencillo, basado en la analogía, los juegos de palabras, los símbolos y la deducción. En efecto, cada uno de nuestros sueños es un enigma.
viernes, 20 de abril de 2007

" El robot QT-1 Cutie, duda sobre su existencia y responde a Donovan y Powell: Fíjate en ti. No lo digo con ánimo de desprecio, pero fíjate bien. El material del que estás hecho es blando y flojo, carece de resistencia, y su energía depende de la oxidación ineficiente del material orgánico. (...)
Entráis periódicamente en coma, y la menor variación de temperatura, presión atmosférica, la humedad o la intensidad de radiación afecta a vuestra eficiencia. Sois alterables.
Yo, por el contrario, soy un producto acabado. Absorbo energía eléctrica directamente y la utilizo con casi un ciento por ciento de eficiencia. Estoy compuesto de fuerte metal, permanezco consciente todo el tiempo y puedo soportar fácilmente los más extremados cambios ambientales. Estos son hechos que, partiendo de la irrefutable proposición de que ningún ser puede crear un ser más perfecto que él, reduce vuestra tonta teoría a la nada "
"Yo robot" Isaac Asimov
miércoles, 18 de abril de 2007
martes, 17 de abril de 2007
Instrucciones para la reconstrucción de la personalidad. Resultado garantizado

Esto se me antojó interesante y entré en aquella puerta.
Me acogió una estancia a media luz y en silencio; allí estaba sentado en el suelo, sin silla, al uso oriental, un hombre que tenía ante sí una cosa parecida a un tablero grande de ajedrez. En el primer momento me pareció que era el amigo Pablo, por lo menos llevaba el hombre un batín de seda multicolor por el estilo y tenía los mismos ojos radiantes oscuros.
-¿Es usted Pablo? -pregunté.
-No soy nadie -declaró amablemente-. Aquí no tenemos nombres, aquí no somos personas. Yo soy un jugador de ajedrez. ¿Desea usted una lección acerca de la reconstrucción de la personalidad?
-Sí, se lo suplico.
-Entonces tenga la bondad de poner a mi disposición un par de docenas de sus figuras.
-¿De mis figuras...?
-Las figuras en las que ha visto usted descomponerse su llamada personalidad. Sin figuras no me es posible jugar.
Me puso un espejo delante de la cara, otra vez vi allí la unidad de mi persona descompuesta en muchos yos, su número parecía haber aumentado más. Pero las figuras eran ahora muy pequeñas, aproximadamente como figuras manejables de ajedrez, y el jugador, con sus dedos silenciosos y seguros, cogió unas docenas de ellas y las puso en el suelo junto al tablero. Luego habló como el hombre que repite un discurso o una lección dicha muchas veces:
-La idea equivocada y funesta de que el hombre sea una unidad permanente, le es a usted conocida. También sabe que el hombre consta de una multitud de almas, de muchísimos yos. Descomponer en estas numerosas figuras la aparente unidad de la persona se tiene por locura, la ciencia ha inventado para ello el nombre de esquizofrenia. La ciencia tiene en esto razón en cuanto es natural que ninguna multiplicidad puede dominarse sin dirección, sin un cierto orden y agrupamiento. En cambio, no tiene razón en creer que sólo es posible un orden único, férreo y para toda la vida, de los muchos sub-yos. Este error de la ciencia trae no pocas consecuencias
desagradables; su valor está exclusivamente en que los maestros y educadores puestos por el Estado ven su trabajo simplificado y se evitan el pensar y la experimentación.
Como consecuencia de aquel error pasan muchos hombres por «normales», y hasta por representar un gran valor social, que están irremisiblemente locos, y a la inversa, tienen a muchos por locos, que son genios. Nosotros completamos por eso la psicología defectuosa de la ciencia con el concepto de lo que llamamos arte reconstructivo. Al que ha experimentado la descomposición de su yo, le enseñamos que los trozos pueden acoplarse siempre en el orden que se quiera, y que con ellos se logra una ilimitada diversidad del juego de la vida. Lo mismo que los poetas crean un drama con un puñado de figuras, así construimos nosotros con las figuras de nuestros yos separados constantemente grupos nuevos, con distintos juegos y perspectivas, con situaciones eternamente renovadas.
"El lobo estepario" Hermann Hesse
Errantes
"La muerte sólo tiene sentido para quienes han amado apasionadamente la vida. ¡Morir sin dejar aquí nada...! El desapego es una negación tanto de la vida como de la muerte. Quien ha superado el miedo de morir, ha triunfado también sobre la vida, la cual no es más que el otro nombre de ese miedo.No expirando en la cama, los mendigos no mueren, por así decirlo. Sólo se muere horizontalmente, durante esa preparación en la que el vivo supera la muerte. Cuando nada nos une a un lugar, ¿qué nostalgias podríamos tener en los últimos instantes? ¿Habrán escogido los mendigos su destino para no tener nostalgias que les torturen en la agonía?
"De lágrimas y de santos" E.M Cioran
BIENVENIDOS!
Corzo Cojo(brujo siux de la tribu Lakota)
